El origen de la frutilla acaba de ser replanteado por la ciencia tras un estudio internacional que logró descifrar su historia evolutiva con un nivel de precisión sin precedentes. La investigación, publicada en la revista Horticulture Research, demuestra que la frutilla cultivada actual es el resultado de múltiples procesos de hibridación ocurridos a lo largo de millones de años, desafiando las teorías tradicionales sobre su formación.
Este nuevo enfoque sobre el origen de la frutilla no solo representa un avance en el conocimiento científico, sino que también tiene implicancias directas en la producción agrícola moderna, especialmente en el desarrollo de nuevas variedades más eficientes y resilientes.

Un genoma único explica el origen de la frutilla
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que el origen de la frutilla está estrechamente ligado a su compleja estructura genética. A diferencia de muchos cultivos, la frutilla posee un genoma octoploide, es decir, contiene ocho copias de cada cromosoma.
Este rasgo es consecuencia de la fusión de múltiples especies ancestrales durante más de cuatro millones de años. Gracias al análisis genómico, los investigadores lograron identificar cuatro subgenomas distintos dentro de la frutilla moderna, cada uno con un origen evolutivo particular.
Desde el punto de vista productivo, esta complejidad genética ayuda a explicar la alta variabilidad del cultivo en aspectos clave como rendimiento, calibre de fruto, tolerancia a estrés y comportamiento frente a enfermedades.
Tres eventos clave en el origen de la frutilla
El estudio identificó tres grandes hitos que marcaron el origen de la frutilla.

El primero ocurrió hace entre 3,1 y 4,2 millones de años, cuando dos genomas ancestrales se fusionaron. Posteriormente, entre 1,9 y 3,1 millones de años atrás, se incorporó un tercer linaje. Finalmente, hace entre 0,8 y 1,9 millones de años, se produjo un último evento que dio origen a la frutilla actual.
Estos eventos evidencian que el origen de la frutilla es el resultado de una evolución progresiva y no de una simple combinación de especies, como se pensaba anteriormente.
Tecnología avanzada para entender el origen de la frutilla
Para reconstruir el origen de la frutilla, los científicos utilizaron herramientas genómicas de última generación. Entre ellas destacan los retrotransposones con repeticiones terminales largas (LTR), secuencias de ADN que funcionan como indicadores del tiempo evolutivo dentro del genoma.
Estos elementos permiten rastrear eventos históricos incluso cuando las especies progenitoras ya no existen. Además, el uso de la matriz de similitud serial (SSM) permitió comparar patrones genéticos entre cromosomas y establecer relaciones evolutivas con gran precisión.
Este enfoque representa un avance significativo en el estudio de cultivos poliploides, donde la identificación de los ancestros suele ser compleja o incluso imposible mediante métodos tradicionales.
Linajes desconocidos en el origen de la frutilla
Uno de los descubrimientos más impactantes es que parte del origen de la frutilla proviene de linajes que no corresponden a especies actuales conocidas.
Mientras dos de los subgenomas están claramente asociados a especies como Fragaria vesca y Fragaria iinumae, los otros dos no coinciden con ninguna especie documentada. Esto sugiere que la frutilla moderna contiene ADN de especies extintas o aún no identificadas.
Este hallazgo cambia radicalmente la comprensión del origen de la frutilla, descartando teorías previas que planteaban una combinación directa de especies diploides específicas.
💡 Te podría interesar
🍓 Distribución varietal de frutilla en Huelva 2025/2026
Implicancias agrícolas del origen de la frutilla
Comprender el origen de la frutilla tiene un impacto directo en la agricultura.
Los cultivos con genomas poliploides, como la frutilla, suelen presentar ventajas en términos de adaptabilidad, vigor y resiliencia. Este conocimiento permite a los programas de mejoramiento genético desarrollar variedades más productivas y resistentes.
En la práctica, esto puede traducirse en:
- Mayor rendimiento por hectárea
- Mejor calidad y firmeza de fruta
- Mayor tolerancia a enfermedades
- Adaptación a distintos sistemas productivos
Además, el estudio del origen de la frutilla permite comprender mejor la interacción entre genética y manejo agronómico, facilitando decisiones más precisas en campo.
El origen de la frutilla como base de la innovación

El avance científico confirma que el origen de la frutilla es mucho más complejo de lo que se creía, integrando múltiples eventos evolutivos y la participación de linajes desconocidos.
Para el sector agrícola, esto representa una oportunidad estratégica. Entender el origen del cultivo es clave para proyectar su futuro, especialmente en un contexto de cambio climático y mercados cada vez más exigentes.
El origen de la frutilla deja así de ser solo una curiosidad científica y se posiciona como una herramienta fundamental para impulsar la innovación en la producción frutícola.
Fuente: Infobae





















































